CLAUDIA Y SU SUPERMAN

Sólo la Presidente, con "a", Claudia Sheiunbam, sabe la realidad de sus verdaderas intenciones en el asunto de la lucha contra las organizaciones criminales de nuestro país, que rapidito decimos que son múltiples y con una diversificación en los campos en que delinquen. Por fin ha quedado atrás, parece ser, la política de "abrazos no balazos", llevada a cabo durante el sexenio del "caos organizado", en el que esos delincuentes gozaron de protección e impunidad nunca antes vistos en la ya larga historia de existencia de este tipo de grupos criminales y su relación con el gobierno, priistas, panistas y ahora morenistas.
La Presidente con "a", en ocasiones da pruebas de querer enfrentar con todas las fuerzas del Estado a los criminales, pero al ver el grado de imbricación de grandes personajes de MORENA, titubea, recula. La presión del Gobierno de los EE.UU. en este tema es brutal, pero justificado por la experiencia con el sexenio anterior, donde el titular del ejecutivo negaba las acusaciones de los gringos. Los Servicios de Inteligencia traían los "pelos de la burra" en las manos, se los pasaban por sus ojos, al Peje, y aún así nunca lo reconoció y menos actuó.
La actuación de la titular del poder ejecutivo ya no puede seguir sin definición clara al respecto. Puede tener agradecimiento a su antecesor, y hasta cariño, pero no puede ser cómplice, por el bien de su gobierno y sobre todo de nuestro país. Otro punto a considerar es que ella sabía perfectamente el grado de corrupción al que llegó la administración anterior y vio circular los millones de dólares en las diferentes campañas políticas de sus correligionarios. La posición tan cercana a López Obrador, le permitía y la obligaba a enterarse de todos los "enjuagues", malos enjuagues, en favor de la causa y de los bolsillos de un nutrido grupo de altos liderazgos de la 4T.
Y aquí surge un personaje que ha acompañado a la Sra. Claudia desde que era la "manda más" de la Ciudad de México, Omar García Harfuch, nieto Don Marcelino García Barragán, (General del Ejército Mexicano y que ocupaba la Secretaría de la Defensa Nacional en el 68 y quien le puso un "tate quieto" a la intentona "roja" de hacerse del poder político en México por la vía violenta). Ésta es la principal razón por la que los que se consideran "puros" dentro del Morenísimo lo ven con recelo y clara desconfianza. La Presidente con "a", lo ha sostenido aún en contra del mismísimo "cabeza de bachicha" quien es su más alto "malqueriente" y de ahí para abajo.
Aún con la eficacia, eficiencia, y sobre todo, la lealtad mostrada por Omar García H. hacía su jefa, como pocos de su equipo, no le garantizan su permanencia en la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. Y si le agregamos las loas y aplausos recibidos por algunos mandos de los Servicios de Inteligencia de los EE.UU., su exitosa participación en la reunión en Argentina convocada por la DEA y su titular, Terrance (Trry) Cole, 40.ª Conferencia Internacional para el Control de Drogas (IDEC). Lo han calificado, los "gringos" como socio de confianza (trusted partenr), ha estudiado en la Academia Nacional del FBI. Todo esto lo hace, para unos una garantía en la lucha contra los criminales, pero, para los encuadrados en el Morenísimo recalcitrante, lo deslegitiman y tratarán de defenestrarlo.
Aguantemos la tentación de ser adivinos y ya veremos en poco tiempo el rumbo que toma la lucha contra los cárteles de la droga y otras actividades ilícitas, como el huachicol, que les dejan millonarias ganancias, en dólares, estamos hablando. Que se imponga la ley y que paguen los criminales, sean quienes sean. Y si para ello nos ayudan los güeros del norte, que están agraviados por la muerte de miles de sus jóvenes, que así sea.
Si Omar García Harfuch sale airoso, MORENA tiene candidato para el 30, creo
