MARCO ANTONIO RUBIO GARCÍA, EL CUBANO

Marco Rubio García, Secretario de Estado de la administración Trump, Consejero de la Seguridad Nacional y Archivista de los EE.UU, es un político que, desde joven, en el año 2000, inició su carrera en Florida en la Cámara de Representantes de dicho Estado. En el año de 2010, se convierte en Senador de los Estados Unidos y en 2016, se postula como precandidato a la presidencia, retirándose de la contienda al perder las primarias en su propio estado, Florida.
Sus padres, Marco Rubio y Oria García, de origen cubano, emigraron a EE.UU en los años cincuenta. Es el segundo hijo de dicho matrimonio, es católico y está casado con Jeanette Deusdebes, de padres colombianos también emigrados, y tienen cuatro hijos, radica, la familia, en Miami, Florida.
Siempre se le ha considerado como parte del ala conservadora del Partido Republicano, goza de gran simpatía dentro del "Tea Party", movimiento político considerado de extrema derecha y con fundamentos cristianos. Ha recibido apoyos económicos de la Asociación Nacional del Rifle, cuyo objetivo es defender el derecho a poseer armas para la defensa personal como para el uso lúdico deportivo.
Su origen cubano le da una perspectiva muy clara de lo que es y ha sido el gobierno comunista de la Isla. Conoce de primera mano todo el sufrimiento a que ha sido sometido el pueblo cubano desde que comenzó la dictadura de los hermanos Castro. Es uno de los más importantes políticos de alto rango que están presionando a la nomenclatura cubana para que liberen presos políticos, promuevan cambios en: las políticas económicas, la libertad de prensa, libertades de asociación, etc.
Donald Trump se muestra, hasta ahora, muy complacido con el desempeño de su Secretario de Estado, y le ha cedido la iniciativa, cosa rara en él, en la lucha contra las dictaduras en América Latina. Concretamente, contra Maduro, hoy preso después de sus fanfarronadas de dictador con todos los poderes de Venezuela a sus caprichos discrecionales.
Rubio convocó y reunió a más de 60 países de América Latina, Europa, Asia para crear conciencia y unificar esfuerzos en la lucha contra el "terrorismo de izquierda", misma que se llevó acabo en la capital norteamericana y por la rección de los voceros oficiales y no oficiales de la izquierda internacional, podemos concluir que debió de causar temor en diferentes latitudes del mundo. México no asistió por razones obvias, su militancia izquierdista y la defensa, en su momento, del "chavismo", de la dictadura cubana y por la simpatía, nada simulada, por los candidatos perdedores en Perú y Colombia.
Es natural que muchos luchadores por lograr la libertad de sus pueblos se sientan entusiasmados y depositen toda su esperanza en la administración actual de nuestros vecinos del norte. No quiero ser "ave de mal agüero" pero, es muy pertinente tener siempre presente que ellos, los gringos, no tienen amigos, tienen intereses, es una constante en su actuar. Además, Marco Rubio es, como todos los políticos, intercambiable; ahora es, mañana no sabemos.
Lo deseable es que nosotros, en cada uno de nuestros países, demos la batalla políticamente hablando, para mantener tres principios básicos en el ser humano; derecho pleno a la libertad, derecho pleno a la propiedad privada y derecho pleno a conservar nuestras vidas.
