MÁXIMAS COMUNISTAS

25.08.2026

"El fin justifica los medios", dicen los comunistas; mantra que repiten desde hace decenas de años y que lo practican desde el inicio mismo de la Revolución del 1917 en la Rusia Zarista. Enloquecidos los bolcheviques, por el grado de fanatismo y el odio hacia todos y todo lo que representaba el orden, el poder político y económico, cometieron los crímenes más atroces que nos podamos imaginar. Las víctimas fueron los intelectuales, integrantes de la nobleza, los religiosos y religiosas, los boyardos, terratenientes, etc.

Todo ello ejecutado con orgullo y satisfacción, por haber logrado tomar el poder que estaría al servicio del proletariado, donde serían reivindicados todos sus derechos. Y ¡por fin!, habría justicia, el sol brillaría como nunca antes, todo mundo estaría cantando y bailando; el hambre y toda clase de necesidades sería recordado como un periodo trágico de Rusia y luego de toda la humanidad. Habían tomado el poder pasando por millones de cadáveres paro el "fin lo justificaba".

Luego vendría el periodo estalinista, donde la muerte masiva por hambre y frío se convirtieron parte de la vida cotidiana. Poblaciones enteras movilizadas en las peores condiciones, con el objetivo de sentar precedentes de que la nueva autoridad se haría respetar y obedecer al costo que fuera. Y todo justificado por el fin, que por cierto nunca vieron llegar los pueblos sometidos y obligados a vivir en ese "paraíso"; siempre en promesas, siempre pospuesto por culpa de las fuerzas extranjeras envidiosas y complacidas de hacer fracasar las buenas intenciones de la nomenclatura.

¿Qué decir de las purgas estalinistas en la URSS, la "revolución cultural" en China? donde murieron otro tanto de millones, víctimas de una locura colectiva provocada por Mao y la "banda de los cuatro" encabezada por Jiang Quing, su esposa. El genocidio de Camboya, cuyo responsable principal fue Polt Pot Secretario del Partido Comunista. Recordemos los sucesos en Hungría en el año 1956, y en Checoeslovaquia en 1968. Hoy: Corea, Cuba y Nicaragua. "Todo justificado", pues dicen buscar un bien superior y punto.

Esta "convicción" con la que actúan los comunistas, ha sido su rasgo psicológico, a mi entender, más característico y constante. Ellos creen tener el derecho de instalarse en el poder por los medios más convenientes. Y como su misión, autoasignada, es crear un nuevo hombre, igualito que el de la Revolución Rusa de 1917, les debe ser permitido cualquier cosa: Mentir, engañar, asesinar, desparecer, coludirse con el crimen organizado, apoderarse de las riquezas del Estado, amedrentar a dueños de medios de comunicación y periodistas, lo mismo que a intelectuales y a enemigos políticos reales o potenciales. Todo, y lo que pueda venir, les es licito.

Nuestra Presidente con "a" está actuando según fue adoctrinada en su casa y en su época de militante del grupo guerrillero "M19", por eso vemos que su narrativa, en las mañaneras, esta totalmente apegada a los comportamientos de los líderes comunistas de todos los tiempos y lugares. Callar es de cómplices y nosotros, desde nuestra "humilde trincherita", gritaremos, aunque pocos nos oigan. 

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