PRIMERA PARTE DE LA CRÓNICA DEL CAOS

27.02.2026

El 22 de febrero de 2026, se ha confirmado la muerte de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, conocido como "El Mencho", líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en un operativo realizado en Tapalpa, Jalisco. Este suceso ha generado una ola de violencia en al menos cinco estados del país, donde se reportan narco bloqueos, incendios y balaceras en Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Tamaulipas y Aguascalientes. "El Mencho", de 59 años, nació en Michoacán y se convirtió en uno de los criminales más buscados en México y Estados Unidos, con una fortuna amasada gracias al tráfico de drogas y una red de influencia que llegaba a varios países del mundo. Su ascenso dentro del crimen organizado comenzó en los años 80 cuando emigró a Estados Unidos, donde fue arrestado en varias ocasiones por delitos relacionados con drogas y armas antes de ser deportado. De regreso en México, se involucró en el Cártel del Milenio y posteriormente fundó el CJNG, que llegó a controlar el mercado de estupefacientes en al menos 12 estados de la República Mexicana.

La operación que culminó con su muerte se enmarca en un contexto de creciente tensión entre México y Estados Unidos en materia de seguridad. El presidente estadounidense Donald Trump había anunciado su intención de enfrentar a los cárteles de manera más contundente, y el 20 de febrero pasado, su administración designó oficialmente a ocho cárteles latinoamericanos, entre ellos seis de México, como organizaciones terroristas extranjeras. Esta medida permitió al gobierno estadounidense acceder a autoridades de contraterrorismo ampliadas, incluyendo la congelación de bienes y la prosecución de sus miembros en tribunales estadounidenses. Ante esta decisión, el gobierno mexicano había expresado su rechazo en múltiples ocasiones, argumentando que dicha calificación vulneraba la soberanía nacional y complicaría aún más las estrategias de seguridad interna. No obstante, fuentes oficiales estadounidenses han confirmado que desde hace 72 horas, unidades especiales del ejército estadounidense operan en territorio mexicano bajo el amparo de lo dispuesto en la designación terrorista, en coordinación con algunos cuerpos policiales locales que habrían aceptado el apoyo externo.

El comunicado emitido por la Casa Blanca en las primeras horas de hoy señala que la neutralización de Oseguera Cervantes es "la respuesta contundente a quienes insisten en desafiar la seguridad de ambos países", mientras que desde la residencia oficial de Los Pinos se ha mantenido un silencio inicial, aunque se espera un comunicado oficial en las próximas horas. La población vive en un clima de incertidumbre, con cientos de personas evacuando zonas de alto riesgo y negocios cerrados en diversas ciudades. Se acabaron los abrazos diplomáticos que alguna vez buscaron construir puentes entre ambos gobiernos; ahora, la presencia militar extranjera en suelo mexicano y la caída de uno de los líderes criminales más poderosos de las últimas décadas marcan un punto de inflexión en la historia reciente de la nación, cuyas consecuencias políticas, sociales y de seguridad serán analizadas en los próximos meses y años.

La pregunta que hoy se hace gran parte de la sociedad es: ¿Con esta medida se logrará realmente erradicar el crimen organizado, o simplemente se abrirá una nueva etapa de violencia y disputas por el control de los territorios y rutas que dejó vacantes?